El PP en el Ayuntamiento de Palma, por medio de su portavoz, Mercedes Celeste, ha pedido al alcalde José Hila (PSOE) que reconsidere su postura sobre la protección parcial del edificio de Can Ribas y «apueste por su protección integral, tal y como recomiendan los técnicos de Patrimonio Histórico del Consejo de Mallorca» dejando intacto el actual forjado del techo.

Ante el cambio de planteamiento de Unidas Podemos, formación que en la pasada legislatura se mostró contraria a la protección parcial de Can Ribas para adaptar la antigua fábrica a las necesidades de un centro de actividad circense y que ahora plantea la modificación del forjado y la eliminación de algunas partes para su conservación, por si en el futuro tuviera que ser restituido, Mercedes Celeste considera que en esta decisión «ha pesado más la presión de los grupos políticos con los que conforma gobierno en el Ayuntamiento y en el Consejo que el interés general«.

«Si los técnicos determinan la protección integral, no hay que entrar en más discusiones. Lo que tiene que hacer la Administración es hacerles caso y proteger el inmueble en su totalidad, como se ha hecho con el edificio de GESA«, ha añadido.

En la misma línea se ha pronunciado Mauricio Rovira, consejero popular en Consejo de Mallorca, quien ha recriminado a la presidenta de la institución insular, Catalina Cladera, que desoiga y vaya en contra de los informes técnicos de protección de Can Ribas. En este sentido, Rovira, ha defendido durante la reunión de la Comisión de Patrimonio una nueva votación «para brindarles una nueva oportunidad para que rectifiquen y sigan las instrucciones técnicas» pero la propuesta ha sido desestimada por el equipo de gobierno (PSOE, Més y Podem).

«Nosotros seguimos posicionados en la importancia de la protección integral, tal y como marcan los técnicos que están en contra de modificar tanto la estructura y como el forjado«, ha explicado Rovira quien ha añadido que «es muy lícito que el colectivo del circo pida unas dependencias para su uso pero Can Ribas no es el adecuado al estar protegido. El equipo de gobierno debería buscarles otras instalaciones más adecuadas a sus necesidades«.

Este argumento ha sido reforzado por la portavoz popular en Cort, para quien «hay que hacer caso a los técnicos y destinar el edificio a unos usos adecuados y adaptados al mismo, no forzar un grado de protección parcial para propiciar que pueda albergar una actividad determinada» como la que plantea el equipo de gobierno de Hila.

En este sentido, Mercedes Celeste considera que «si bien es absolutamente respetable la decisión de habilitar en Palma un centro de actividades circenses, pensamos que la situación de especial vulnerabilidad que sufren las barriadas de La Soledat y la vecina son Gotleu hacen más aconsejable convertir Can Ribas en un motor cultural y de formación para, de este modo, darle un impulso al desarrollo de ambas barriadas. Cort puede encontrar en la ciudad otros espacios más adecuados para un centro circense«.