Ni el Ayuntamiento de Palma ni la concejala Sonia Vivas han condenado la agresión a un discapacitado en Palma

Hoy el diario UH Mallorca vía Julio Bastida han dado a conocer la paliza monumental que sufrió un discapacitado el pasado 14 de febrero en Palma que además, fue sin motivo, y acabó con la víctima ingresada con carácter grave en el hospital.

Es habitual que la concejala Sonia Vivas salte por sus redes sociales incluso más rápido que las noticias cuando una mujer es agredida, destacando que alienta de manera reiteratiba que lo único que debería exister son las mujeres o en otro caso, que los hombres fueran sumisos a las órdenes de las mujeres sin que los hombres pudieran ni tan solo tener el básico derecho a respirar.

El resto de partidos no van a ser menos, pues no se ha visto condena alguna de la agresión al discapacitado por parte de ninguno, pero el caso de Sonia Vivas es «especial». Una regidora, ex-policía local de Palma, de la que que hace tan solo unos días se la identificó como la agente que grabó y alentó las vegaciones a una detenida en los calabozos cuando ella aún ejercía la profesión de policía local. Una concejala que no hace más que «pillar» dinero para asociaciones LGTBI con las que «curiosamente» siempre tiene algún tipo de relación que la vincula a las mismas, que además logra que se aumenten las partidas presupuestarias del Ayuntamiento de Palma en favor exclusicamente de los LGTBI. Una concejala que se supone que debería hacer honor al cargo de Justicia Social pero que no la aplica para otros colectivos que no sean LGTBI. Una concejala que BAJO NINGÚN CONCEPTO debería continuar ni un minuto más en el cargo.

¿Qué pasaría si el agredido hubiera sido, además de discapacitado, mujer y lesbiana? Estaría Sonia Vivas en las redes sociales condenando la agresión a una mujer y además lesbiana, pero no nombraría que era discapacitada!

Ningún partido, ninguno, ha tenido nunca mientras ha mandado ni después en la oposición cuando así ha tocado, a un discapacitado ocupando primeras filas en política, por lo que la visibilidad es absolutamente nula, y que decir, si no los tienen en primeras filas, menos los tendrán en cargos directivos de las áreas que influyen al colectivo, por lo que mientras los LGTBI tienen más visibilidad, voz y presupuestos que nunca, los discapacitados tienen menos visibilidad, voz y presupuestos que nunca.

Bienvenidos a los gobiernos bolivarianos!

*Editorial

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