LAS COCHERAS DE LA EMT-PALMA BLINDADAS POR EL DIRECTOR DE LA EMPRESA

LAS COCHERAS DE LA EMT-PALMA BLINDADAS POR EL DIRECTOR DE LA EMPRESA

Siendo las 5 horas del día 16 de marzo de 2020, las cocheras de la EMT- Palma están tomadas por la policía local enviada expresamente por el director Mateo Marcús, para impedir al Comité de Salud Laboral y delegados sindicales, entrar en las instalaciones de cocheras para asesorar y verificar que los conductores/as salgan a trabajar cumpliendo las recomendaciones de las Autoridades Sanitarias para la protección de la salud de los conductores/as.

Están ordenando a los conductores/as a salir a trabajar con buses sin mamparas de protección, ni gel desinfectante, ni guantes, ni toallitas. Muchos de ellos, por miedo a las represalias que pueda tomar la Empresa, se ven forzados a salir a trabajar en esas condiciones, creándoles un estado de ansiedad que puede ocasionar accidentes.

Las Autoridades sanitarias obligan a los operadores de transportes la desinfección de los autobuses, una vez al día como mínimo. Pues la EMT- Palma no está cumpliendo esta obligación, poniendo en peligro de contagio no solo al conductor sino a toda la ciudadanía, y mintiendo en los medios de comunicación diciendo que sí los están desinfectando.

Es incompresible que solo permitiéndose salir de casa para realizar una actividad imprescindible, como ir a trabajar o comprar comida o medicamentos, el director ordene abrir las oficinas de Anselmo Clavé para hacer trámites con la tarjeta ciudadana con cita previa, incitando a las personas que tenían dicha cita previa a salir de sus casas y a los trabajadores/as de las oficinas a exponerse negligentemente al contagio, ya que además no se han tomado ninguna medida de prevención al respecto.

Los trabajadores/as de la EMT-Palma se sienten gravemente intimidados, presionados y desprotegidos en esta crisis por el director de la empresa y la connivencia de los estamentos públicos. Todo lo que está pasando en la EMT-Palma, aun estando en estado de alarma, nos recuerda a los tiempos dictatoriales y franquista, que perseguían a los sindicalistas para impedir el ejercicio de sus funciones, más en un tiempo como el que nos ha tocado estar viviendo.

Por todas estas actitudes imprudentes que está tomando la dirección de la empresa, tendrán que asumir sus responsabilidades una vez pase este estado de alarma. No pueden quedar impunes dado el alto nivel de riesgo al que están sometiendo a las 700 familias de los trabajadores/as.

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