El paratriatleta madrileño José Luis García Serrano, Jota, protagonizó el duodécimo Instagram Live de la Federación Española de Triatlón, tras los de Javier Gómez Noya, Miriam Casillas, Mario Mola, Anna Godoy, Fernando Alarza, Jairo Ruiz, Susana Rodríguez, Alejandro Sánchez Palomero, Eva Moral, Héctor Catalá y Rakel Mateo en el que explicó cómo se enamoró del paratriatlón, el accidente que le hizo cambiar el chip definitivamente y su ceguera, su sueño en los Juegos Paralímpicos y un sinfín de anécdotas de uno de los integrantes de la Paratriarmada.

“Siempre vi menos que mis amigos, pero un poco que ponía yo y otro poco que ponían ellos, permite que recuerde bien mi infancia”

Jota comenzó su entrevista rememorando su infancia y sus problemas de visión, “siempre he visto menos que mis amigos, pero un poquito que ponía yo y otro poco que ponían ellos hace que pueda recordar bien mi infancia. Crecí sin limitación ni hándicap especial. Practiqué Fútbol 11 y Fútbol Sala, pero además cogía la bici para moverme de un lado a otro o nadaba en el río Lozoya, pero todo desde la parte ociosa”.  

El accidente de tráfico que le hizo cambiar el chip

El paratriatleta madrileño a continuación explicó que “he sido estudiante del montón, cuando me gustaba una asignatura acababa dando más. Avancé en mis estudios, aunque me costaba un poco más, pero me saqué la selectividad e inicié un curso de grado profesional. Tras operarme a los 14 tuve una visión normal me saqué el carnet de coche y de moto. Luego, a las 19 veía muy bien por el ojo derecho, pero no demasiado en el

izquierdo. Tuve un accidente de tráfico que me pilló el brazo bajo el coche y eso me hice replantearme que quería estudiar y empecé óptica y optometrista y luego me quedé ciego”. El de Buitrago relató que “en 2012 tras muchas operaciones, tratamientos farmacológicos agresivos… la doctora me aparta y me dice que me voy a quedar totalmente ciego y que no podría hacer nada y ahí empezó mi nueva vida. En 2011 empecé a estar peor y lo que me pasaba en el ojo izquierdo me pasó al derecho. Yo subí a ver el triatlón de Buitrago, el de mi pueblo, y se me quedó grabado que quería hacer triatlón. Mi padre me regaló una bici de carreras, que luego tuve que venderla porque que me quedé ciego, pero en 2012 la doctora me dijo que no vería más y le dije: búsqueme en unos Juegos Paralímpicos”. 

Su llegada al paratriatlón: De pesar más de 100 kilos a enamorarse de este deporte

Jota llegó al triatlón y su vida cambió, se enamoró del triatlón “estaba muy gordo, pesaba más de 100 kilos y un amigo me dijo que había visto en Youtube cómo corrían los ciegos y entonces me lancé… Empecé a correr y nadar, en la cabeza solo cabía el triatlón. Llamé a la Federación y me invitaron a presentarme en la FETRI donde me dijeron que iba a nadar, correr y montar en bici como el resto de los compañeros, y me dieron el contacto de dos clubes. Hablé con Ángel Agudado, del Ecosport Alcobendas y salimos encantados mi padre y yo. Habíamos dado con el sitio perfecto para poder entrenar y competir como uno más. También me puse en contacto con la ONCE y me facilitaron un guía y un tándem. Conocía el deporte paralímpico, pero no tenía ni idea qué necesitaba. Solo quería competir y volar en el tándem. Ahí es cuando sale la palabra Juegos”. 

Su debut en un triatlón, como no podía ser de otra manera, fue en su casa, en Buitrago. “mi primera competición fue en Buitrago, en el Ecotrimad en 2013, y lo recuerdo de manera brutal. El Campeonato de España fue en Altafulla (Tarragona) en 2013 y lo también recuerdo con cariño, había 12 tándems (eran los inicios del paratriatlón) y me tuve que hacer el tritraje yo mismo. Y en cuánto a mi debut internacional, la primera vez que mencionan tu nombre en las mismas instalaciones que usan los profesionales y vas a correr por donde Gómez Noya, Mola, los Brownlee… es increíble”.

De las desilusiones en algunos campeonato a coronarse en el Europeo de 2019

Jota pasó a analizar su rendimiento deportivo de las últimas temporadas y los resultados de 2019, “A partir de aquí es cuando hay que tomar decisiones importantes relativas a la vida personal y tiene que ser en consenso, aquí no hay medias tintas. Cuando en 2017 no

conseguí entrar en la startlist de Rotterdam empecé a dar a la cabeza y le tuve que decir a mi guía Nacho que no seguiría, y fue muy duro. Fue una decisión egoísta que toma el atleta solo, pero que debía encontrar un guía distinto y cambiar ciertas cosas. Aquí pasé a buscar patrocinadores y llegó un año muy duro en 2018 con caídas, preparar viajes a Australia a la carrera… pero acabamos 2018 bien preparados, y ya afrontando 2019 que era el año preolímpico”.

“En 2019 terminamos quintos en el Campeonato del Mundo, un puesto peor que el año anterior, y eso influyó en las becas ADO. Con el bajón que tenía, y las malas sensaciones llegaba el Campeonato de Europa en Valencia… donde hicimos la mejor carrera del año y ganamos el oro. Cuando ganas y estás en el podio y suena el himno… ahí no eres consciente hasta que llegas al hotel donde valoras ese título en el Campeonato de Europa, pero seguir con los pies en el suelo pensando que es solo el comienzo”.

“Si hago mi mejor carrera en Tokyo puedo ganar el oro en los Juegos” 

De nuevo Jota ha afrontado un cambio de guía, una de las situaciones más duras en su carrera deportiva “Tuve que prescindir de nuevo de mi guía Ángel, fue dura la decisión tanto a nivel personal como profesional porque llegábamos como Campeones de Europa. Busqué un guía con el objetivo de llegar a Tokyo siendo más competitivos con el resto de rivales, Héctor Catalá, el mayor de ellos. Siendo sincero si hago mi mejor carrera, mi mejor natación y mi mejor rodaje en bici, me veo ganando unos Juegos. Pero si hago un cuarto puesto quiero volver pensando que he vivido una gran experiencia como son los Juegos. Si alguien entra por delante nuestra en Tokyo, tendrá que sudar la gota gorda para ganarme”. 

“En el futuro me gustaría seguir formándome como fisio y ayudar a la gente”

El madrileño explicó que “soy graduado en fisioterapia y me gustaría seguir formándome como fisio y ayudar a la gente desde este perfil. No sé si iría hacia entrenador deportivo, quizá más a la parte del fisio”.

No se pone metas largas y reconoció que no sabe si llegará a los siguientes Juegos en 2024. “El primer paso es salvar este año 2020 cómo podamos y salvar esta temporada, llegar a Tokyo en las mejores condiciones. No sé si seguiría otro ciclo olímpico, porque tengo 37 años y llegaría a París con 41 y eso dependería del cuerpo y la mente”.  

¿Cómo ha pasado el COVID y cómo ha sido la vuelta?

El integrante de la Paratriarmada explicó que el COVID “nos pilla en Murcia el revuelo del Tour de los Emiratos, viajamos a Madrid para intentar ir a Abu Dabi, pero nos pilla aquí. En Madrid mi pensamiento es qué voy a hacer con un rodillo, una bici y cuatro pesas, pero el COE nos ayudó estando el quite. Hacer bollos, pan, merluza a la bilbaína o lo que tocara, como el resto de los españoles”. 

Respecto a la vuelta a los entrenos relató que “menos el segmento de la natación que es el más complicado, en bici fui bien en la vuelta a los entrenamientos, en cuanto a la carrera, despacito para no lesionarme pero también bien”.

“La sociedad ha avanzado con las personas discapacitadas, aún hay camino”: Un consejo

El de Buitrago explicó que “ver a una persona con discapacidad es cómo tiene que ser, está a la orden del día y hemos avanzado. Debemos usar el sentido común y centrarse en que hay una persona al otro lado y si quiere ayudarle que pregunta. Cuando ves una silla, un bastón o una prótesis, que se quite el miedo”.  

“Agradecido a tanta gente que me han hecho que yo quiera estar aquí como paratriatleta”

Por último no quiso despedir la charla “elogiando a mis padres y hermanos, que al igual que mi mujer son los pilares fundamentales para que yo esté aquí. También quiero agradecer a los guías que tuve (Fran Nieva, Nacho Jiménez y Ángel Salamanca), me han ayudado mucho. También al equipo que tengo este año con Pedro Andújar, Luis y demás. También gracias a la Federación que siempre estáis ahí para brindarnos apoyo. Por supuesto quiero dar las gracias a todos y sumar en la medida de lo posible. Por último quiero agradecer a mis patrocinadores, ya que he podido hablar con todos ellos y me transmitieron la tranquilidad de que seguirían conmigo más allá de lo que estaba pasando con el COVID y así poder centrarme en entrenar”.

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