El Ayuntamiento de Llucmajor ha iniciado una cruzada contra el incivismo demostrado por determinados usuarios que vierten de forma «descontrolada» estiércol y basura en la entrada de las áreas de aportación con sanciones que pueden llegar a los 3.000 €.

Según explicó la concejala de Mantenimiento Urbano, Pilar Bonet, «todas las áreas de aportación están dotadas de cámaras de seguridad que graban durante las 24 horas del día a todas las personas o vehículos que acceden tanto al exterior como al interior de los recintos, por tanto las matrículas quedan grabadas. La Policía Local en función de la infracción interpone la sanción correspondiente «.

«Desde hace algún tiempo hemos detectado numerosos vertidos incontrolados y perseguiremos con contundencia estas muestras de incivismo que sólo dañan la imagen de nuestro municipio, además de crear incomodidades a los usuarios de las áreas de aportación que hace las cosas como toca «, concluye la concejala.

Desde que se implantó el sistema de recogida ‘puerta a puerta’ en el pueblo de Llucmajor en enero de este año y la desaparición de los contenedores en el pueblo, unos 2.000 ciudadanos de fuera villa utilizan las áreas de aportación de Molino de Galdent, Deporte, polígono de Son Noguera, y el Parque Verde de Son Gall, para el vertido de residuos orgánicos y fracciones de reciclaje. En el parque verde, además se puede depositar poda, voluminosos y otros desechos.

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