HISPANIA

Nos situamos alrededor del año 238 a.c , En el mediterráneo se disputaba una guerra por dominar el mar entre Roma y Cartago. Amílcar Barca, general cartaginés, comprendió que para vencer a los romanos era necesario organizar un poderoso ejército. La península, era rica en metales y guerreros, y era un lugar donde Cartago ya tenia algunas colonias, por lo que era el lugar idóneo para planear un ataque. Con todo esto, en el año 238 a.C. los cartaginenses desembarcaron en Gadir, la actual Cádiz, y en pocos años consiguieron dominar a los pueblos del sur y del sudeste peninsular, donde fundaron cartaçthago nova, Cartagena. En el 220 a.C. Aníbal fue elegido jefe del ejercito púnico e ideó la conquista de Roma desde la península ibérica, atravesando los Pirineos y los Alpes. En su avance, atacaron la ciudad de Sagunto, aliada romana, hasta el punto de casi exterminar a su población. Como respuesta y con la intención de impedir la llegada a Italia de los cartaginenses, los romanos enviaron 2 ejércitos que desembarcaron en Ampurias en el 218 a.C. Este suceso se toma como el inicio de la conquista romana de la península.

En el 206 a.C. los romanos ya dominaban la costa mediterránea y lograron expulsar a sus enemigos de la península.

La segunda fase de la conquista romana se fundamento en la conquista de la meseta y la fuerte resistencia de los pueblos indígenas. La rebelión de los lusitanos y el asedio a Numancia fueron 2 episodios muy destacables de la resistencia a la ocupación romana.

Viriato, un caudillo lusitano, se rebelo contra el poder de Roma e inicio una guerra de guerrillas para desgastar al enemigo. En el 139 a.C. fue asesinado por sus propios oficiales, que habían pactado la rendición a cambio de tierras y privilegios.

Por otro lado, para poder someter Numancia, en el 134 a.C. el ejercito romano rodeo la ciudad con 7 campamentos. Tras resistir 8 meses de asedio, la ciudad se rindió agotada por el hambre y las dificultades.

En esta segunda fase también se conquistó las Islas Baleares para acabar con la piratería que dificultaba el comercio marítimo romano.

Para completar la dominación de toda la península, el emperador Augusto llevó a cabo las llamadas guerras cántabras por la que fueron sometidos los cántabros y los astures. Finalizada la conquista de toda la península, sus habitantes quedarían integrados durante 5 siglos como provincia del gran imperio romano.

Los romanos impusieron en Hispania, que así fue bautizada la península, su estructura económica y sus formas de organización administrativa, política y social.

 Durante la conquista, los romanos organizaron sus dominios en dos provincias. Hispania citerior e Hispania ulterior. En tiempos de Augusto, sobre el 14 a.C. el número de provincias aumentó a 3, la tarraconensis, la bética y la Lusitania.

Después Diocleciano en el 297 d.C. estableció cinco provincias, añadiendo la Carthaginensis y la Gallaecia, por último en el siglo 4 se creó la provincia baleárica.

Dentro de esta división en provincias, existían 2 tipos, la senatoriales, controladas directamente por el senado, como la bética, y las imperiales, que dependían directamente del emperador, como la tarraconensis.

Cada provincia era gobernada por un pretor, un procónsul o un cónsul, dependiendo de su importancia estratégica, y por un consejo, encargado de las gestiones administrativas, jurídicas, militares y fiscales. A su vez las provincias se dividían en conventus o circunscripciones de carácter jurídico, con sede en las ciudades más significativas.

Roma impuso su estructura económica, la formación de latifundios, la propiedad privada de las tierras, la utilización de mano de obra esclava, la ciudad como centro de producción y el uso de la moneda. La economía creció de forma considerables y se mejoro los sistemas de explotación agrícolas, ganaderos y mineros.

La actividad agrícola y ganadera fue la base económica de los habitantes de Hispania. Los cultivos de secano como los cereales, la vid y el olivo y los de regadío como los frutales y las hortalizas fueron esenciales.

El vino y el aceite fueron los dos productos de exportación más importantes.

Los romanos además introdujeron nuevas técnicas como el barbecho, el regadío y la utilización de animales de tiro, que aumentaban la productividad. Con respecto a la ganadería los rebaños de ovejas dominaron las tierras de la meseta.

La actividad pesquera se desarrolló por todo el litoral y se desarrolló la producción de sal y la salazón del pescado.

A pesar del gran desarrollo agrícola que ya hemos comentado, la economía del imperio romano era fundamentalmente urbana, por lo que la artesanía tuvo un enorme impulso. La ciudad acogía numerosos talleres en los que trabajaban tanto artesanos como esclavos que se agrupaban en corporaciones de oficios. La ciudad ciudad también era el principal centro comercial en la que se desarrollaba tanto el comercio local como los intercambios a larga distancia que se realizaba a través de las calzadas, sobre todo por vía marítima.

Culturalmente hablando, Roma introdujo elementos como la lengua, la religión… y una estructura social y económica. La lengua latina se difundió por todo el imperio imponiéndose a las lenguas autóctonas. También se extendió el uso del Derecho Romano, que regulaba tanto las relaciones privadas como las instituciones políticas y su funcionamiento. Hispania fue importante para Roma, y esto se muestra en el hecho que este territorio fue cuna de grandes intelectuales como Séneca, Quintiliano y Marcial, y de emperadores como Trajano, Adriano y Teodosio.

El culto a los dioses romanos, basados principalmente en Júpiter, Juno y Minerva, fue practicado en todo el imperio. No seria hasta a partir del siglo III cuando el cristianismo se difundió por Hispania y sus seguidores fueron perseguidos hasta la proclamación del edicto de Milan en el 313, que declaró la libertad religiosa.

Con el final de las grandes conquistas y la concesión del derecho de ciudadanía a los habitantes libres del imperio, produjeron una gran disminución de los ingresos fiscales del estado y un encarecimiento progresivo de la mano de obra esclava, que era la base del sistema económico romano.

Como consecuencia, el sistema de producción esclavista dejó de ser rentable. A su vez el comercio y el artesanado sufrió un importante frenazo, las ciudades empezaron a despoblarse y el imperio se mostró sin recursos para gobernar un territorio tan extenso. Para hacer frente a esta crisis, los emperadores gobernaron de forma dictatorial provocando en ocasiones, revueltas en provincias, donde las autoridades locales acabaron siendo el único al poder.

Las fronteras comenzaron a verse presionadas por los pueblo bárbaros (que para los romanos eran bárbaros todos los que no vivieran dentro del territorio romano) y eran frecuentes los enfrentamientos entre romanos y bárbaros.

Todo esto comenzó a provocar un colapso del comercio y que cada provincia cada vez se aislara más del resto. A partir del año 260, Hispania sufrió la devastadora invasión de la península por francos y alamanes, si si alamanes no alemanes. A partir de entonces Hispania ya no se volvería a recuperar, y con una economía empobrecida y ruralizada, volvió a un régimen de autosuficiencia, a la práctica del trueque y a la casi desaparición de la economía monetaria.

En el siglo V, el ultimo emperador fue depuesto por los pueblos barbaros que ocuparon roma en el 476. El imperio romano y toda su estructura se hundió definitivamente y esto provoco un clima de inseguridad en todo occidente. ¿Y quieres saber qué pasó en Hispania? Suscríbete al canal y activa la campanita para descubrirlo en el próximo video, ¿aguantarán los romanos los ataques bárbaros, se harán los barbaros con la península?…

Nos vemos en el próximo vídeo, ¡¡adios!!

Puede que también te guste...

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad
A %d blogueros les gusta esto: