Una investigación que involucró a la Policía Nacional, Mossos d’Esquadra y la Agencia Tributaria española (Agencia Tributaria) y que contó con el apoyo de Europol, desembocó en el desmantelamiento de un gran grupo de delincuencia organizada que involucraba tráfico de armas y blanqueo de capitales. La acción operativa tuvo lugar el 12 de noviembre en las provincias españolas de Alicante, Barcelona y Valencia.

La red criminal, formada por miembros letones, españoles y ucranianos, transportó ilegalmente armas y explosivos rusos en barcos comerciales desde Ucrania principalmente a zonas de conflicto en el norte de África y Oriente Medio, sujeto a embargos internacionales. Los envíos ilegales se ocultaron en un buque de carga que transportaba armamento de origen legal. Los traficantes de armas transportaban armas y armamento pesado, incluidos tanques, a través del Mediterráneo. El grupo delictivo estaba bien desarrollado y llevaba a cabo complejas actividades delictivas a nivel internacional, incluida la liberación del capitán de un barco que había sido detenido por las autoridades griegas por tráfico de armas. Las grietas en la seguridad del grupo comenzaron a mostrarse y una disputa entre los líderes del grupo sobre el control de sus actividades marítimas llevó a su caída. 

Resultados en breve

  • 7 sospechosos arrestados 
  • 7 registros domiciliarios realizados
  • Se incautaron 18 propiedades por valor de unos 10 millones de euros
  • 50+ productos financieros congelados 

La actividad delictiva generó grandes beneficios, que se introdujeron en la economía legal. La red delictiva había establecido un plan de blanqueo de dinero bien organizado que les permitía invertir sus ganancias delictivas en negocios legales. Las ganancias se enviaron a paraísos fiscales antes de enviarse a países con menor responsabilidad financiera. Luego, los activos se transfirieron a cuentas bancarias en países europeos, principalmente Suiza y el Reino Unido. Desde allí, los delincuentes trasladaron el dinero a España donde se utilizó bajo el camuflaje de la actividad comercial legal. Este esquema les permitió invertir las ganancias criminales en propiedades y financiar sus lujosos estilos de vida.

Investigación compleja para atrapar a los traficantes de armas

Europol apoyó la investigación desde su inicio en 2018. La complejidad de las actividades delictivas requirió la participación de expertos en diferentes campos, incluidos la economía, las armas, la tecnología y el transporte marítimo comercial e internacional. 

Europol facilitó el intercambio de información y respaldó el caso con un análisis operativo. Durante la jornada de acción, Europol brindó apoyo mediante el envío de un experto a España para cotejar la información operativa con las bases de datos de Europol y proporcionar enlaces a investigadores sobre el terreno. Europol también prestó asistencia técnica para el análisis de los dispositivos electrónicos incautados.

Con sede en La Haya, Países Bajos, apoyamos a los 27 Estados miembros de la UE en su lucha contra el terrorismo, la ciberdelincuencia y otras formas graves y organizadas de delincuencia. También trabajamos con muchos estados socios no pertenecientes a la UE y organizaciones internacionales. Desde sus diversas evaluaciones de amenazas hasta sus actividades operativas y de recopilación de información, Europol dispone de las herramientas y los recursos que necesita para contribuir a que Europa sea más segura.

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