La FEHM ha lanzado la campaña #CartaFehmReyesMagos aprovechando estas fechas navideñas y haciendo balance del año.

Refleja la dramática situación que vive, no sólo el sector hotelero, sino todos los eslabones de la cadena de valor turística, y hace una llamada de auxilio a todas las administraciones competentes para reducir y eliminar cargas fiscales, inasumibles en las condiciones actuales.

La FEHM ha querido destacar tanto la vertiente empresarial, como el lado humano, y concienciar a los gestores públicos con capacidad de decisión para que actúen, tras meses sin dar una verdadera muestra de apoyo, con ayudas directas y supresión de la losa tributaria que aboca al tejido empresarial al cierre de negocios.

Consta de un vídeo que se difundirá en las redes sociales y “la carta a los Reyes Magos” acompañada del conjunto de peticiones formuladas por la FEHM desatendidas a lo largo de estos meses. Va dirigida a todos los organismos e instituciones relacionados con el turismo.

Con el símil de la “Carta a los Reyes Magos” como hilo conductor, la FEHM ha lanzado la campaña #CartaFehmReyesMagos” en la cuál a través de un vídeo, que ya ha comenzado a difundirse, y una carta que se remitirá a más de un centenar de instituciones con competencias relacionadas con la actividad turística, se hace balance de cómo ha transcurrido el año, relatan las peticiones a los gobernantes y materializan los propósitos para contribuir a seguir mejorando la situación.

La campaña se compone de un vídeo que recoge la situación de impotencia de los empresarios ante la pasividad de las administraciones frente a los efectos de la pandemia que asola la actividad turística. Acompañando a la presidenta, María Frontera, y dando voz al sector hotelero, participan tres presidentes en representación de las 23 asociaciones Hoteleras y de los 850 establecimientos miembros de la FEHM: Isabel Vidal, Christian Roses, y Gori Bonet presidentes de las AAHH de la Playa de Palma, Santa Ponsa y la Colonia de Sant Jordi.

CARTA

Cuando se acercan estas fechas hago balance de cómo ha transcurrido el año y preparo la lista de propósitos para seguir mejorando. Reflexiono a solas y también con mi equipo, juntos somos mejores y el proyecto común es más fuerte.

Este año ha sido el más complicado y triste de nuestras vidas. La pandemia mundial nos ha robado a miles de personas que se han marchado en soledad y ha trastocado la existencia de tantas otras de forma irreversible. La salud nos ha puesto, y nos mantiene, en jaque.

Nos llegaban noticias de un virus con acento chino. ¡Qué lejano nos parecía y qué rápido llegó hasta nuestros hogares! A principios de marzo repatriamos a los turistas sin suponer que el cierre, que se preveía temporal, acabaría en un confinamiento y decretado el estado de alarma en todo el estado. Junio llegó con la esperanza de un plan piloto que nos situó en el epicentro de la vuelta del turismo

internacional a nuestro país. Invertimos en formación, medidas y protocolos de seguridad eficaces y los hoteles de Mallorca que abrieron se convirtieron en referente mundial de turismo seguro.

Pero fue un espejismo que acabó de forma abrupta. Volvimos a cancelar reservas, cerramos los establecimientos y nos despedimos de nuestro personal sin fecha prevista de retorno. Jamás habíamos visto la clausura absoluta de más de la mitad de la planta hotelera y los que se aventuraron a abrir se vieron abocados a cerrar prematuramente. Tampoco conocíamos perjuicios económicos de semejante calibre, ni que seríamos testigos de un escenario en el que más de 200.000 trabajadores del sector turístico no podrían incorporarse a sus puestos con normalidad.

Las empresas y trabajadores recibimos algunas ayudas del estado, como los Ertes, créditos o moratorias que, aunque bienvenidos, son claramente insuficientes. Hoy, la situación para muchas empresas turísticas es agónica. Soportamos las mismas obligaciones fiscales sin ningún tipo de ingreso. A diferencia de otros países europeos, la carga fiscal española sigue intacta y nos asfixia.

Tememos por nuestra continuidad tras décadas creando empresas que ofrecen servicio, calidad y compromiso. Años de dedicación y esmero por construir una gran familia con nuestros clientes y trabajadores. Les hemos echado de menos y, si no revertimos la situación, no tenemos la certeza de volver a verlos pronto.

Aunque hemos tocado todas las puertas de las administraciones, ayuntamientos, consell de Mallorca, gobierno balear y gobierno de España, nuestra llamada de auxilio ni ha sido suficientemente escuchada, ni lo ha sido en proporción a la dramática situación a la que nos enfrentamos. Continuamos afrontando pagos que merman nuestros escasos recursos, tras muchos meses sin ingresos. La estimación de las perdidas en nuestro archipiélago ronda los 13.000 millones de euros y la caída del PIB un 25%, cinco veces más de lo que experimentó en la crisis del 2009.

Se dice que somos un sector luchador y resiliente pero nos sentimos solos en la carrera de fondo para la supervivencia de nuestros negocios y aunque nos prometieron lo contrario, nos han dejado atrás.

Solemos afrontar los retos con optimismo, dedicación y responsabilidad, pero la luz de la esperanza se va apagando. Nos sentimos desamparados en esta larga travesía en la que necesitamos rebajar la carga impositiva que sufrimos todos y cada uno de los eslabones la cadena de valor turística.

Mientras seguimos luchando para que las administraciones se hagan eco de nuestras peticiones económicas, pondremos todo nuestro empeño, como siempre, en que la actividad turística vuelva a latir y en sacar adelante la próxima temporada con esfuerzo y tesón. Queremos volver a recibir a los trabajadores, a los clientes y hacer lo que sabemos hacer con maestría: proporcionar experiencias maravillosas.

Somos y nos sentimos responsables de muchas familias que dependen de nosotros y por eso precisamos reanudar la actividad sin ver zonas cerradas a cal y canto, calles desangeladas, flotas de vehículos estacionados o establecimientos que bajan la persiana definitivamente. Sencillamente queremos trabajar y dar trabajo con seguridad.

Será duro, pero precisamente porque actuamos con responsabilidad y no queremos desfallecer, pedimos a sus majestades los Reyes Magos de Oriente que con su magia iluminen a los gobernantes de todas las administraciones, para que respondan a esta llamada positivamente. Son quienes tienen en su mano aliviar nuestra angustiosa situación. Poder seguir dando trabajo implica poder seguir generando bienestar. Respaldar a las empresas es respaldar al conjunto de la sociedad.

En estas fechas señaladas, recordamos con emoción a miles de víctimas que ha dejado esta pandemia y enviamos, de corazón, un mensaje de ánimo y solidaridad a sus familias y a las que en estos momentos están afectadas por la enfermedad.

Desde la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca brindamos porque nos oigan y nos atiendan y así sigamos construyendo el futuro con ilusión. Deseamos que en el 2021 todos vivamos tiempos mejores con mucha salud, trabajo y felicidad.

La carta esta firmada por la Presidenta de la Federación Hotelera de Mallorca, Doña María Frontera.

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