¿De verdad creen que los problemas se resuelven dejando que quienes no precisan su resolución los resuelvan?

¿De verdad creen que los problemas se resuelven dejando que quienes no precisan su resolución los resuelvan?

Hagamos un ejercicio imaginario sobre cómo podríamos abordar, teóricamente este delicado tema: Creemos una escuela de buenos gestores políticos cuyos orígenes sean de clase humilde, es decir, que hayan conocido en primera persona lo que es la escasez o pobreza.

Sería un lugar donde solo se forme y prepare a personas con un mínimo de 20 años de experiencia en el sector privado de las áreas que les competirá en su futuro cargo.

El objetivo del centro sería dotarlos de los mejores medios y conocimientos a efectos de convertirlos en auténticos cargos con la mejor experiencia, formación y medios. Solo así, se podrá compensar el otro lado del poder que se perpetúa mediante un conjunto de universidades elitistas, lugares siniestros como las logias y clubes exclusivos de gente muy adinerada que forja a líderes en todo el mundo para que nada cambie para ellos.

Un ejemplo muy visible y concreto es la justicia: ¿De verdad creen que un puñado de fiscales y jueces pueden enfrentarse con escasez de medios, personal y tiempo a los mejores gabinetes de abogados dotados de fondos casi infinitos? ¿Por qué creen que no se ha modernizado, dotado y actualizado a la justicia española y en vez de eso se la politiza desde partidos financiados por los lobbies de poder económico?

Porque a los que les va bien, no les interesa, ahora pregúntense: ¿A quién les van muy bien las cosas en este país?

Durante la pandemia, 2.200 multimillonarios vieron aumentar su riqueza en casi 1.570 millones de euros.

Ahí los tiene: Desde 2008 han aumentado los millonarios en España más del 85%… y cada vez que hay una crisis, mientras los pobres aumentan, ellos se multiplican.

Aprovechando que estamos en Semana Santa, quiero recordar lo que decía Napoleón: Es el timo de la promesa que no se puede comprobar: «La religión es excelente para mantener tranquila a la gente común.

La religión es lo que evita que los pobres maten a los ricos»… «Basta hacerles creer que si se someten a la miseria inventándoles pecados, éstos, se creerán que en otra vida serán más afortunados si cumplen la penitencia de no revelarse «.

Nota importante: No confundir los ricos de los que hablo con empresario o emprendedor, éstos, son el 90% del tejido económico y laboral de nuestro país… y son tan víctimas como el más pobre.

Por eso, nada cambiará, tal y como dice una de esas frases que pronuncian ciertos grupos secretos en sus reuniones: ‘Que todo cambie, para que nada cambie’.

Y créanme, lo siento, pues todo cuanto diga, piense o haga es totalmente inútil.

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