El orgullo de un adiós y la realidad de un fracaso

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El pasado día 6 de febrero , uno de los rostros mas conocidos de la llamada Resistencia Balear, Alberto Jareño puso un mensaje en su red social de Facebook, donde decía con tristeza y resignación, que han luchado contra Goliath, pero esta vez David no ha podido vencer, ellos solo han querido dar voz a todos los Empresarios, Restauradores y Autónomos que se han sentido y se siente abandonados por las Administraciones, esperando alguna respuesta y solución por la terrible situación que están viviendo, y viendo con tristeza que el esfuerzo de su trabajo durante estos años se esfuman.

La maquinaria se puso en marcha, para terminar con todo esto y como dice Alberto Jareño, los han fusilado a multas, unas multas que marcan un antes y un después.

El Govern Balear no ha sabido estar a la altura de esta terrible pandemia, han dado bandazos de un lado a otro, perjudicando a muchos sectores de la población, sin medir exactamente las consecuencias, en este tiempo no he leído en ningún lugar que se hayan bajados sus sueldos, al contrario se lo han aumentado sin ni siquiera sonrojarse, en verdad nos merecemos esta clase políticos, en dos años vendrán de nuevo y pedirán el voto, diciendo que han hecho mucho por la población, espero de verdad que se les diga a su cara, la poca o nula sensibilidad que han tenido, que viendo el sufrimiento del pueblo, han estado en sus asientos dorados sin hacer nada.

Por todo ello queremos reproducir íntegramente la misiva, como siempre hacemos en este medio de comunicación, ya que no cortamos nada, y preferimos que los lectores sepan exactamente cual son las palabras.

Alberto Jareño

Hoy ha sido un día relativamente “normal”. Me he levantado, he hecho mis cosas y me he ido a mi restaurante. Allí no había nadie, ni prensa, ni mis compañeros, ni voluntarios, ni una montaña de papeles en la mesa del fondo, ni el ruido de las ollas en la cocina, ni siquiera el olor a café recién hecho…nadie… En ese justo momento, me he dado cuenta de que sí, lamentablemente he fracasado.

Por un instante me invade la sensación de que, seguramente, podría haber hecho las cosas mejor. Que podría haber conseguido grandes cosas por vosotros y no fui capaz.

Los que me conocéis, sabéis que si se me presenta un proyecto motivante o una causa justa por la que luchar, yo me apunto a un bombardeo, no escatimo en esfuerzos.

De repente un día en plena desesperación, conocí a Víctor Sánchez. Su mensaje me llegó muy adentro. Compartía plenamente su frustración y sin pensármelo dos veces, puse todo mi esfuerzo en apoyar una causa que consideré más que justa. Creamos un equipo de trabajo y con toda nuestra buena intención, nos pusimos manos a la obra.

A partir de ese momento, sabéis todo el esfuerzo que hemos hecho para intentar obtener una respuesta sensata por parte de las instituciones a nuestro grito de ayuda, pero no ha sido así, nunca tuvimos respuesta, y ya sabéis todos cual ha sido el resultado final.

Pero a pesar de todo, me siento feliz de haber sentido todo el cariño de la gente de mi entorno mas cercano, también de otros que en alguna ocasión tuve el placer de tenerles como clientes, también viejos amigos de muchos años que no dudaron ni un segundo en apoyarme y darme el valor necesario, para que con todas mis fuerzas, pudiera ponerme enfrente del gran poder para pedirles que por favor nos ayudaran.

Pero ha sido un sueño, un espejismo fulminado de raíz y destruido sin miramientos por el poder absoluto, que ha desplegado toda su artillería para fulminarnos sin compasión.

Nos han fusilado a multas, unas multas que marcan un antes y un después en nuestras vidas, pero lo peor ha sido que han sacado su lado más ruin; amenazas, acoso, incluso nos seguían con coches y nos insultaban, se cebaban a través de los medios de comunicación, por redes sociales. Ha sido durísimo, y cuando llegamos al punto que personas a las que hay que escuchar nos dicen que paremos sí o sí, que van a por nosotros…pues ya os podéis imaginar.

No os negaré que me invade un profundo pesar.

Me acuerdo de esos días cuando teníamos abierto. Ahora es diferente, ahora al terminar el día y al cerrar las puertas del restaurante, ves que no hay nada en la caja, retiro la mesa con los folletos de la comida para llevar que impide la entrada, me siento casi a oscuras, silencio sepulcral, añorando aquel barullo tan característico de la gente disfrutando y pasándolo bien, eso ya pasó.

He sacado muchas conclusiones, he aprendido mucho. Sé quién ha estado a mi lado, muchos me habéis sorprendido, otros me han defraudado, pero al final, el poder absoluto ha fulminado este movimiento de raíz y lo ha destruido sin miramientos, acabando con la poca ilusión que nos quedaba a mis compañeros y a mi.

No todo lo hemos hecho bien y ese ha sido nuestro talón de Aquiles. No hemos perdido, creo que, ingenuamente, les hemos dejado ganar al no haber hecho las cosas bien al 100%. Son esos errores que humildemente asumo, los que en parte me hacen escribir esta publicación y así pueda públicamente pedir disculpas a los que se hayan podido sentir afectados.

Gracias a todos por estar a mi lado… los que me conocéis bien, sabéis que me ha costado mucho escribir esto, y de paso, a todos los que me han increpado, insultado y amenazado, BON PROFIT!!

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