Opinión

Escuelas inclusivas

La inclusión pone particular énfasis en aquellos grupos de estudiantes que podrían estar en riesgo de marginación, exclusión o fracaso escolar, por tanto, es necesario que se adopten medidas para asegurar su presencia, participación, aprendizaje y éxito académico dentro del sistema educativo.

Todo esto no puede llevarse a cabo si los docentes y especialistas no cuentan con las competencias necesarias para desarrollar una práctica educativa distinta, es fundamental desarrollar los programas de formación docente, inicial, en servicio y de otros especialistas para responder los requerimientos de la educación inclusiva.

Dicho esto, todo este planteamiento de educación es muy bonito, pero, ¿realmente se lleva a cabo? Realmente, ¿hay una inclusión con todos los alumnos? O los alumnos que dan más guerra y puedan ser más problemáticos, no se gastan energías con ellos, porqué es más fácil castigarlos, excluyéndolos de actividades comunes, todo lo contrario a ese modelo de educación, que muchas escuelas alardean de ello.

Lamentablemente conozco varios casos, que me tocan muy de cerca y no doy crédito, niños que se sienten marginados por los propios docentes, avergonzados porque les hacen sentir diferentes, padres que se sienten abandonados sin saber a quien acudir, ya que los que se suponen que se preocupan por la educación de sus hijos, no lo hacen, les dan largas, y no soluciones.

Como dice el refrán, dime de que presumes y te diré de que careces, que los niños son el futuro y todos tienen algo bueno que aportar en la vida, hay que luchar por todos sin excepción de ningún tipo, tenemos que poner más facilidades para que realmente estos métodos sean solo teoría o para quedar bien en el currículum, sino para que sea realmente eficaz.

¿Soluciones, medidas? Ya están descritas, Decreto 150/2017, de 17 de octubre, de la atención educativa al alumnado en el marco de un sistema educativo inclusivo, ahí está todo reflejado, lo único que falta es voluntad y sentido común, algo tan fácil como comunicarse cara a cara para tomar decisiones entre todos, escuela, padres e hijos, e interesarse por sus problemas del día a día, no juzgarlos sin saber.

 

Sara Dalda

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