Mallorca aterriza en Nueva York

El año pasado, Mallorca recibió 40.000 visitantes procedentes de EEUU. Su perfil, ligado a la búsqueda de atractivos culturales, gastronómicos y medioambientales, suponen un mercado atractivo. De hecho, se trata de visitantes de alto poder adquisitivo e interesados ​​en los valores que quiere promocionar el Consejo de Mallorca. Para incentivar este mercado se trabaja en mejorar la conectividad aérea. La Delegación también se reunirá con productores de cine estadounidenses para impulsar el rodaje de películas en Mallorca.

Sin renunciar a los mercados tradicionales, el Consejo de Mallorca continúa explorando nuevos países emisores. Tras el éxito alcanzado en Dinamarca, ahora, la nueva estrategia impulsada por la institución fija el foco en los EEUU. Así, y después de explorar las posibilidades de los países nórdicos, una delegación liderada por la administración insular, aterrizará esta semana en Nueva York. Se trata de una acción que cuenta con la complicidad de la Federación Hotelera y la Asociación de Agencias de viaje (Aviba). Con dos entidades forman parte de la delegación que viaja a EUE al igual que algunas compañías hoteleras de primer nivel de Mallorca.

Esta misión comercial y turística quiere avanzar en las negociaciones ya iniciadas y encaminadas a cerrar reservas provenientes de este mercado. Estas negociaciones incluyen la posibilidad de un vuelo directo desde Toronto (Canadá) en Palma y que podría convertir en un primer puente aéreo con los países norteamericanos.  Para garantizar el éxito de los objetivos fijados, el Consejo ha contado con la Coordinación y apoyo técnico, logístico y de asesoramiento de la oficina de Turespaña en Nueva York.

Aprovechando que la Unión Europea ha declarado 2018 Año Europeo del Patrimonio Cultural, el Consejo quiere posicionar la cultura como uno de los elementos diferenciadores de Mallorca y que además sea generador de riqueza. La voluntad es reivindicar todo el patrimonio cultural, incidiendo en el más desconocido e incluyendo todas sus vertientes como la gastronomía. En este sentido, el presidente de la institución insular, Miquel Ensenyat, ha destacado que el objetivo de esta estrategia es «reforzar nuestro posicionamiento en mercados internacionales, la desestacionalización, la sostenibilidad, fomentado una actividad turística respetuosa con los recursos naturales, y el equilibrio territorial, buscando que contribuya a distribuir la riqueza que genera el turismo.

Un perfil a tener en cuenta 
Dentro de la nueva estrategia fijada por el Consejo de Mallorca, los Estados Unidos presentan perspectivas de crecimiento como mercado emisor que podrían suponer un revulsivo importante para la economía local. Así, el gasto en turismo de los Estados Unidos, el segundo mayor mercado mundial por emisión de viajeros, aumentó 8% en 2017 hasta los 135.000 millones de dólares (110.386 millones de euros). Unas cifras que, según el consejero de Economía, Hacienda y Turismo, Cosme Bonet, «no podemos dejar de lado». Según Bonet «Estados Unidos es el mercado que en 2017 más creció en gasto a nivel porcentual y lo que se situó como el primer mercado en gasto diario por turista. Es el turista que queremos para Mallorca: un turista de alto poder adquisitivo y que opta por la temporada media y baja para búsqueda otros productos, no estrictamente el sol y playa, sino la cultura, la gastronomía o la enología. «.

Además, y atendiendo a que la demanda por los llamados «viajes experimentales» crece de manera incesante, «Mallorca puede convertirse en un destino perfecto para estos viajeros estadounidenses que no sólo buscan ver los diferentes destinos turísticos sino que están interesados ​​en la cultura, las personas y las experiencias «, asegura el consejero.

Turismo cinematográfico; un revulsivo económico

Esta nueva estrategia se completa con una iniciativa pionera. En concreto, a través del cine como forma de atraer y rentabilizar un rodaje cinematográfico. «Su efectividad está demostrada» asegura el presidente Ensenyat, quien destaca que son numerosos los ejemplos de películas u otros formatos audiovisuales con elevada incidencia. «Poco a poco se empiezan a conocer cifras significativas de la repercusión positiva en un destino después de su aparición en el cine o la televisión ya que, como indican los expertos estamos ante un producto con mayor duración de emisión y, por tanto, mayor impacto en el espectador».

En este caso, la experiencia demuestra que el aproximadamente el 30% del presupuesto de producción de un largometraje se gasta en el rodaje. Un ejemplo, es el rodaje de la Serie «Games of Thrones». Cada capítulo tiene un coste de 10 millones de dólares. La primera ciudad española en recibir el rodaje internacional, Sevilla, desde hace dos años ha aumentado sus búsquedas en internet en un 145%, según un informe emitido por el portal de búsqueda hoteles.com. Irlanda es uno de los países más beneficiados por este fenómeno; Según International Business Times, Northern Ireland Screen, comisión del audiovisual del país, aportó 15,3 millones de dólares a la producción de las cuatro primeras temporadas de la serie. A cambio, el impacto que ha generado la serie ha reportado un beneficio de 108 millones en la zona. Otro caso, algo más modesto pero de alto impacto es «Alatriste, «de Agustín Díaz Yanes, se filmó en Cádiz, Sevilla, Ubeda, Baeza y Tarifa, entre otras localizaciones, y tuvo como resultados 9.000 pernoctaciones, tres millones de euros y más de 2.000 profesionales contratados.

«La diversificación de la economía es fundamental y el sector audiovisual puede resultar decisivo. Tenemos grandes profesionales en la isla y esta sinergia entre el turismo y otros sectores productivos puede contribuir de manera efectiva a implantar un nuevo modelo económico», destaca el consejero Cosme Bonet. Ante este panorama, la delegación mallorquina aprovechará su estancia en Nueva York para reunirse con una representación de productores cinematográficos estadounidenses. También está previsto un encuentro con la asociación de localizadores de espacios para el rodaje de películas. Todo, con la idea de «crear sinergias, impulsar este sector y al mismo tiempo, apoyar a una industria auxiliar y complementaria que genera puestos de trabajo al margen del turismo», asegura Bonet.

Durante la estancia en NuevaYork el Consejo tiene programadas diferentes reuniones y acciones promocionales que contarán con un denominador común: cultura, gastronomía y sostenibilidad.

Nuevas competencias 
La nueva estrategia se pone en marcha después de haber asumido plenamente las competencias en materia de Promoción Turística que ha transferido el Gobierno. La administración autonómica también ha transferido 3,4 millones de euros. Además, la institución insular recibirá una dotación adicional de siete millones que se repartirán entre los cuatro Consejos insulares durante las anualidades de 2018 a 2021. La dotación fija de Mallorca en 2018 será de un poco más de un millón. Así mismo, el Consejo ya cuenta con personal de la Agencia de Turismo de Baleares (ATB) que también ha sido transferido.

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