Ruina, paro y muerte… ni con eso somos capaces de reaccionar.

Ruina, paro y muerte… ni con eso somos capaces de reaccionar.

Nuestra sociedad se ha ‘acostumbrado’ a mirar hacia otro lado en vez de aplicarse en resolver las causas de la grave situación en la que nos hallamos, pues, en lo que se refiere a las consecuencias, ya es demasiado tarde.

La mayoría de las personas que formulan predicciones sobre su futuro creen que tienen más posibilidades que los demás de que las cosas les vayan mejor. Es lo que llama la psicología social ‘optimismo ilusorio’… créanme, los que ahora están arruinados, en paro de larga duración o muertos… también lo fueron, optimistas en algún momento.

Baleares y Canarias, sufren el mayor incremento de desigualdad salarial y pobreza. 33.000 personas padecen la pobreza severa en nuestras islas. Y lo más terrible, han muerto en España el equivalente a 85 Airbus A380 con 853 pasajeros cada uno.

Para que se puedan gestionar bien las respuestas a las causas de los problemas a los que nos estamos enfrentando: Pandemia, cambio climático, muerte de un modelo económico y un insoportable incremento de la desigualdad social tenemos que primero entender que el instrumento que utilizamos para ello no sirve: Los políticos.

Según la encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas, «Los políticos en general, los partidos y la política» representan el segundo problema para el 45,3% de los españoles, sólo por detrás del paro que alcanza el 60%. De esta manera, «los políticos» se convierten en el problema que más crece para la ciudadanía del Estado español.

No todos los políticos son iguales, pero el sistema político los iguala a todos bajo un rasero de mediocridad y sometimiento a quienes han ‘comprado el mundo’. Sí, nuestro mundo, tiene dueños, y no somos nosotros, el pueblo llano.

Pero somos muchos más, lo que pasa, es que nuestra falta de compromiso en actuar para un cambio hacia un modelo sin políticos, provoca que, por pura pereza mental, lo que hacemos es seguir insistiendo en perpetuar esta maquinaria de engaño social cada 4 años.

Ponernos en manos de políticos es como si quisiéramos realizar una operación de cirugía cardiovascular con un martillo en manos de un orangután.

Olvídense de votar, no servirá de nada. El sistema político es pernicioso, está basado en un juego de poderosos lobbies económicos cuyas variables principales es su propia perpetuidad caiga quien caiga.

Por lo tanto, votar a individuos títeres de otro poder fuera del control de quienes votan, es sinónimo de complicidad o de absurdo.

Precisamos un movimiento ciudadano que con datos, análisis objetivos y científicos como bandera saque a la palestra el desastre y colapso social, económico y ecológico al que nos han abocado estos indigentes morales, aportando una propuesta alternativa más racional y operativa en tiempo real.

Los auténticos dueños de este mundo son muy poderosos, son hipermillonarios, pero eso no les hace ni más sabios ni más inteligentes que la media de los demás seres humanos, simplemente, están equivocados al creer que por salirse con la suya gracias a sus influencias y contratar a los mejores expertos para sus cábalas económicas y juegos de poder, evitan que el planeta que habitan se dirija a un desastre sin precedentes.

Recuerden, cuando alguien les plantee una alternativa política hay tres posibilidades:

– Es un idealista que no sabe aún que no puede cambiar nada realmente significativo desde el sistema político.

– Le miente, es un psicópata indigente moral.

– Es un idiota colocado para ser un títere del sistema.

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: