Rafael Gelabert asume la dirección técnica del Bàsquet Calvià

Rafael Gelabert asume la dirección técnica del Bàsquet Calvià

Rafael Gelabert, entrenador del Bàsquet Calvià durante las tres últimas temporadas, asume la dirección técnica del club para el curso 2020/21 y trabaja ya en la planificación de la próxima campaña.

El técnico mallorquín se hace cargo de la parcela deportiva después de tres temporadas formando parte de la familia del Bàsquet Calvià en distintas áreas, entre ellas la de entrenador. De esta manera, la entidad calvianera pone la primera piedra de cara a la planificación deportiva de la temporada 2020/21 tanto para las categorías inferiores como la del primer equipo, el Flanigan Calvià, de Liga EBA. La junta directiva ha decidido apostar por una persona de la casa que ya conoce el club y a sus integrantes. Su incorporación en esta parcela es inmediata y mantendrá sus funciones como responsable de comunicación y redes sociales. Antes de recalar en Calvià, Gelabert ya actuó como coordinador en el CB Molinar durante varias temporadas.

El Bàsquet Calvià da sus primeros pasos de cara a la confección de la estructura deportiva inmersos en la situación de incertidumbre que envuelve toda la problemática referente al Covid-19 en todas las áreas de la sociedad y en la que el deporte no está exento. Sin embargo, se pretende avanzar todo lo posible en la planificación deportiva a medida que se va conociendo más información de como se desarrollará el futuro más inmediato en el deporte autonómico y nacional. La junta directiva quiere desear la mayor de las suertes y éxitos a Rafael Gelabert en esta nueva aventura de la mano del Bàsquet Calvià.

El Restaurante Flanigan reafirma su apuesta por el Bàsquet Calvià

El Restaurante Flanigan reafirma su apuesta por el Bàsquet Calvià

El Restaurante Flanigan de Puerto Portals seguirá patrocinando al primer equipo del Bàsquet Calvià, que compite en Liga EBA, bajo el nombre de Flanigan Calvià la próxima temporada. El presidente de la entidad, Juan Méndez, ha escenificado este acuerdo junto a Billy Velislavov, director del restaurante, y Miguel Arias, representante de la propiedad. Será la quinta temporada de esta relación que está permitiendo al municipio de Calvià disfrutar de baloncesto de nivel.

Se están viviendo tiempos difíciles en todos los sectores pero el Restaurante Flanigan no ha dudado en seguir de la mano del Bàsquet Calvià para seguir recorriendo el camino que iniciaron juntos en la temporada 2016/17 y que desde entonces siempre han compartido. De esta manera, Flanigan seguirá siendo el patrocinador principal del club y de su máximo representante, el Flanigan Calvià de la Liga EBA. Será la quinta temporada en la  que el primer equipo del conjunto azulón competirá con esta denominación y que tanta suerte ha traído al equipo calvianer cosechando los mejores éxitos de la entidad como el último ascenso a Liga EBA o la disputa de una fase de promoción a Leb Plata en Cazorla junto a las dos últimas campañas en las que el equipo ha logrado la permanencia en el mapa del baloncesto nacional, en la última de ellas con cierta solvencia finalizando la campaña, antes de hora por culpa del COVID-19, en la séptima posición del Grupo C-A de Liga EBA.

El Bàsquet Calvià quiere manifestar de forma pública el agradecimiento infinito al Restaurante Flanigan por su fidelidad y su clara intención de seguir apoyando el equipo en momentos tan difíciles para toda la sociedad y que hará posible que el proyecto calvianer siga en marcha. Los representantes del restaurante Billy Velislavov, el director, y Miguel Arias, representante de la familia propietaria, recibieron un póster del equipo firmado por los miembros de la plantilla azulona como agradecimiento a la apuesta que realiza la empresa por el club. Al margen de la continuidad del patrocinador principal, la junta directiva trabaja para ir confeccionando la plantilla y cuerpo técnico del equipo de cara a la próxima temporada con la firme apuesta por los jóvenes talentos de las islas actuando de escaparate para todos ellos a nivel nacional.

Los clubes calvianers se unen en un torneo solidario de Fifa 20

Los clubes calvianers se unen en un torneo solidario de Fifa 20

Los cuatro clubes deportivos más representativos del municipio de Calvià se juntan en la disputa de un torneo solidario de Fifa 20 online que se llevará a cabo durante el jueves 7 y viernes 8 de mayo a través del Twitch de Bàsquet Calvià. Los participantes son Gori López (Playas de Calvià de fútbol), Joaki (ETB Hidrobal Calvià de fútbol sala), Borja Martínez (Babarians de Rugby) y Pau Cobo (Flanigan Calvià). La iniciativa tiene un carácter solidario gracias a la colaboración con la Cruz Roja Baleares apoyando su campaña de recaudación de fondos para combatir el COVID-19.

Los cuatro representantes disputarán una fase regular a vuelta única y los dos primeros clasificados bajarán el telón al torneo con la disputa de la gran final que está prevista no antes de las 19 horas del viernes. Este torneo se hace con la clara intención solidaria de recaudar fondos para combatir el Coronavirus que está azotando al mundo entero y que requiere del esfuerzo de todos para encontrar una cura a través del Plan ‘Cruz Roja Responde’. De esta manera, el deporte volverá de forma virtual al municipio de Calvià mientras las canchas siguen cerradas y las competiciones paradas. Será una buena oportunidad de seguir disfrutando de la emoción del deporte aunque sea a través del videojuego Fifa 20.

El torneo se retransmitirá de forma integra por el canal de Twitch del Bàsquet Calvià y contará con los comentarios de varios periodistas de las Islas Baleares que se han querido sumar al proyecto solidario que ha liderado el conjunto de baloncesto que compite en la Liga EBA.

Pau Cobo – Representante del Flanigan Calvià
Joaki, representante del ETB Calvià
Gori López, representante del Playas de Calvià
Borja Martínez, representante del Babarians

El Flanigan Calvià participará en un torneo solidario de 2K20 con equipos de Liga EBA

El Flanigan Calvià participará en un torneo solidario de 2K20 con equipos de Liga EBA

Los jugadores Pau Duran y Guillem Catany representarán al Flanigan Calvià en el torneo de 2K20 que organiza el Opel Zavisa Alfindén con varios equipos de la Conferencia C de la Liga EBA. La competición se llevará a cabo el jueves 30 de abril y viernes 1 de mayo y se retransmitirá por el canal de Youtube del conjunto aragonés. La inciativa tiene un carácter solidario con la intención de recaudar fondos para combatir el Coronavirus.

Guillem Catany abrirá la competición enfrentándose al jugador del Maristes Ademar de Badalona, Jordi Giménez, a las 19 horas del jueves y acto seguido, a las 19:30 horas, lo hará Pau Duran ante el representante del Martinenc Bàsquet, David Mejía. Ambos jugadores del Flanigan Calvià se enfrentarían en unas hipotéticas semifinales en el caso de que ambos venzan en su estreno inaugural. Los enfrentamientos de cuartos de final se disputarán el jueves 30 de abril mientras que el resto del torneo se disputará el viernes 1 de mayo. En la otra parte del cuadro se encuentran Morabanc Andorra, Boet Mataró, Mataró Parc Boet y el organizador, el Opel Zavisa Alfindén.

El objetivo del torneo impulsado por el Alfindén tiene como clara intención la recaudación de fondos para combatir el Coronavirus en beneficio de la plataforma Vamos Zaragoza de Ibercaja.

Eliminatorias de cuartos de final (a partir de las 19 horas)

Guillem Catany – Jordi Giménez (Maristes Ademar)
Pau Duran – David Mejía (Martinenc Bàsquet)
Marc Traver (UE Mataró – Germans Homs) – Marcos Guallar (Opel Zavisa Alfindén)
Aarón Guzmán (Morabanc Andorra) – Edu Francisco (Mataró Parc Boet)

Los primeros ídolos del baloncesto calvianer

Los primeros ídolos del baloncesto calvianer

Jugadores como Adolfo Seguí (Palma, 1966), Javier Lorente (Madrid, 1962) y Miquel Àngel Pou (Palma, 1961) destacaron en la época de los noventa en Calvià de la mano del entrenador Javier Sevilla (Cuenca, 1957). Una bonita cadena de coincidencias juntó a tres grandes amigos en Mallorca casi diez años después de conocerse en el Bancobao Villalba de la ACB como es el caso de Seguí, Lorente y Sevilla, a los que sus respectivas vidas les llevaron a volver a cruzarse defendiendo los intereses de aquel Cárnicas Pocoví Costa Calvià. A ellos, se le sumaría el mallorquín Miquel Àngel Pou con casi 300 partidos en la máxima categoría del baloncesto nacional. Más de veinte años después de su paso por la isla tanto Sevilla como los tres jugadores recuerdan su paso por el club calvianer con mucho cariño y nostalgia.

El Club Baloncesto Costa Calvià -más conocido como Bàsquet Calvià- va camino de cumplir su trigésimo aniversario, tiempo en el que han pasado muchos ídolos y grandes equipos para representar de la mejor manera posible el conjunto del municipio. Si ahora la entidad calvianera vive una de sus mejores épocas a nivel sénior con su máximo representante masculino, el Flanigan Calvià, en Liga EBA, antes hubo otros precursores que en los años noventa ilusionaron al municipio con equipos de un muy alto nivel y jugadores que han pasado por la élite del baloncesto español para iniciar el camino de lo que hoy en día es el Bàsquet Calvià. De la mano del entrenador Javier Sevilla se juntó a un elenco de deportistas como Adolfo Seguí, Javier Lorente, Miquel Àngel Pou o David Ramírez que lograron importantes hitos en la entidad. En la temporada 1994/95 los de Sevilla lograban el ascenso a la Segunda División -máxima categoría del baloncesto balear- en una fase de ascenso que se disputaría en el Polideportivo Municipal de Calvià –actual Palau d’Esports Melani Costa- y tras proclamarse campeones de liga. “Recuerdo el ascenso con mucha alegría. Estuvo muy bien y con mucha gente en el pabellón. Éramos un grupo de amigos con una mezcla de exprofesionales del baloncesto junto a chicos del municipio o de alrededores”, relata el entrenador de ese equipo. Seguí fue el máximo anotador de aquella fase de ascenso que se disputó en el Polideportivo de Calvià y que fue el culmen a una gran temporada. El alero mallorquín recuerda que “se organizó la fase en Calvià, ganamos dos partidos y subimos. Fue una buena época. Teníamos buenas instalaciones y no nos podíamos quejar. A parte de divertirnos conseguíamos cosas que Calvià no había conseguido por aquella época”. Sin embargo, ese hito no estaba en la mente de Sevilla el día que aceptó la propuesta del conjunto calvianer, aunque a medida que iban pasando las jornadas el conquense fue tomando conciencia de ese nuevo objetivo. “Empezó como una especie de entretenimiento pero los resultados nos fueron acompañando y nos lo empezamos a tomar en serio. Era muy típico en esa época que se jugara una pachanga de fútbol sala para calentar el primer día de la semana. Dejé de hacerlo y me lo recriminaban los jugadores. Les dije que el primer partido que perdamos retomaremos la costumbre pero íbamos ganando y estuvimos casi toda la temporada sin jugar al fútbol sala”, confiesa el preparado.


Ese resultado deportivo fue el fruto de un equipo unido y que se convirtió en una piña. Así lo recuerda Javier Sevilla que no duda en reconocer que “los recuerdos son fantásticos porque coincidió con la mejor etapa de mi vida a nivel personal y de relaciones humanas”. Igual de especial fue para el base madrileño, Javier Lorente, que llegaba a la isla sin conocer a nadie y que gracias a su reencuentro con Adolfo Seguí entabló relaciones rápidamente y se involucró de forma inmediata a la isla: “Es un recuerdo fantástico. Me gustaba esa mezcla de mantener un nivel relativamente competitivo sin ser profesionales y con seriedad mientras fortalecía esas relaciones personales con actividades extras como ir a comer juntos y que hizo que el ambiente fuera muy bueno. Me lo pasé muy bien. Siempre he jugado al baloncesto por diversión y me motivaba más pasármelo bien que el aspecto competitivo. Disfruté jugando porque hicimos un equipo en el que había muy buena conexión. Creamos un equipo muy competitivo. Había buen ambiente en el equipo y tengo muy buenos recuerdos de esa época. Después de los partidos íbamos a comer todos juntos. Para mí que venía de la Península y sin conocer a nadie en la isla fue una puerta para integrarme”.

Un reencuentro casual

Javier Sevilla, Adolfo Seguí y Javier Lorente iniciaron una gran amistad en los tres años que coincidieron en el Collado de Villalba (1985-88) pero lo que no sabían es que el destino querría volver a juntarlos casi diez años después en Mallorca. Todo empezó en el 92’ cuando a Javier Sevilla, profesor de educación física, le salió la oportunidad de incorporarse al Instituto de Calvià. “Ya teníamos pensado ir a vivir a Mallorca. Tuve la gran suerte de que cuando llegué a Mallorca en el 92’ volví a contactar con Adolfo Seguí que estuvo con nosotros en Villaba y salió una gran amistad. Llegué a Mallorca porque soy profesor de Educación Física y fui destinado al Instituto de Calvià y no conocía a nadie. Tanto Adolfo como su familia nos acogió fantástica e hicimos una relación de amistad magnífica”, relata el entrenador y preparador físico natural de Cuenca. Un año después de su llegada a la isla le llegó la propuesta para sumarse al proyecto del Club Baloncesto Costa Calvià. “Me preguntaron si quería colaborar con el club y así empezó mi relación con el club. El equipo ya estaba hecho pero reincorporé a Adolfo que había dejado el baloncesto profesional. Fue un salto cuantitativo porque con él el equipo empezó a funcionar”, recuerda Sevilla. La figura del entrenador fue clave para que Seguí, que tenía otras ofertas para jugar en la isla, se decantara por el que por aquel entonces se llamaba Industrias Cárnicas Pocoví. “Por motivos de trabajo aparecieron por aquí. Sevilla se cogió plaza en el Instituto de Calvià, se cogió el equipo y me llamó porque sabía que estaba por aquí. Me apetecía y me puse a jugar con ellos”, relata el alero mallorquín. Esa llamada de Sevilla a Seguí lo cambió todo. Sobre todo, cuando pocos meses después, en un día cualquiera de Adolfo Seguí en su puesto de trabajo en el Palau d’Esports de Son Moix se topó de forma casual con Javier Lorente que también apareció por Mallorca de forma inesperada por motivos laborales: “Llegué a Mallorca en el verano del 94’ porque me salió una oportunidad de trabajo. Me fui allí a trabajar y me acerqué a pedir información para seguir haciendo deporte en Son Moix donde justamente trabajaba Adolfo Seguí y coincidí con él de casualidad y me comentó que estaba jugando en Calvià y me ofreció ir a jugar con ellos. Así me metí en el equipo”. Lorente añadía que lo más divertido fue que el reencuentro se produjo “de una manera muy casual, de hecho yo no tenía ni idea de que Javier Sevilla estaba en Palma y fue una casualidad que me encontrara con Adolfo Seguí”. El palmesano, por su parte, sigue recordando con muchísima ilusión esas múltiples coincidencias que llevaron a sus amigos a casa. “Lo más especial de esa época es el reencuentro con gente que no pensaba reencontrarme. En ese momento mis amigos y mi vida estaban en la Península y que de repente te los encuentres por aquí es especial. Sevilla y Lorente a nivel de Madrid son muy reconocidos, hablamos de gente que tiene su peso y era un lujo para Calvià” contar con todos ellos.

Pou completa el póker de miembros ACB

Si con ellos no era suficiente, en la temporada 1996/97 llegaba otro ACB a las filas del Calvià de Javier Sevilla. El mallorquín Miquel Àngel Pou se sumaba al proyecto calvianer y completaba el póker de ases del equipo. El pívot mallorquín, que tuvo una larga trayectoria en la máxima categoría del baloncesto nacional con 292 partidos y participación en el All-Star y concurso de mates de la ACB del 85’ en Don Benito, se sumaba al equipo calvianer porque después de sus dos últimas temporadas en el Bàsquet Inca “quería seguir jugando un año más” y buscó un equipo en el que ya tuviera amistades para jugar y divertirse con el baloncesto. “Yo ya conocía desde hace mucho tiempo a Adolfo y a Javi Lorente, quería jugar un año más y decidí jugar con ellos. Éramos amigos, no era solo jugar y ya está, nos lo pasábamos bien. Cuando uno se está retirando quiere ir a un equipo en el que conoce gente y en el que sea uno más. Me integré en seguida al equipo, nos llevábamos muy bien y era divertido ir a jugar”, recuerda Pou.

El palmesano recuerda que “teníamos un buen equipo e hicimos una pretemporada bien hecha” en las instalaciones deportivas de Calvià Vila. Sin embargo, la aventura de este equipo terminó antes de hora por problemas económicos y el Calvià tuvo que terminar el curso con los chicos jóvenes de la casa. “Fue una pena”, lamenta Pou, que al igual que sus compañeros recuerda este desenlace con tristeza porque el ambiente en el grupo era extraordinario. En este sentido, Lorente también siente lástima por no poder haber puesto un buen final a esa etapa en Calvià: “Me quedal el mal sabor de boca que de el último año se había formado un muy buen equipo y al no haber fondos no había posibilidades de continuar. Me llevé el desencanto porque me hubiera gustado continuar en cualquier situación porque no pretendía ganar nada con el baloncesto pero decidí no seguir porque la mayoría no seguía y la temporada continuó con los chicos más jóvenes y eso me supo mal por ellos­­­”.

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