Viajes en el tiempo. ¿Son posibles?

Durante décadas, el ser humano ha soñado con viajar en el tiempo. Presenciar de primera mano acontecimientos históricos, conocer a antepasados lejanos y futuros, así como vislumbrar civilizaciones de edades muy posteriores a la nuestra han fascinado la imaginación de la humanidad desde siempre. ¿Podrán estos sueños ser realidad algún día? ¿Qué tiene la ciencia que decir en todo esto?

El tiempo como dimensión.

Antes de empezar a divagar cómo sería posible viajar en el tiempo, es necesario entender cómo concibe la física moderna el tiempo:

La historia de esto tiene que ver con la luz y comienza en el siglo XIX. En esta época, se descubrió mediante mediciones experimentales que la velocidad de la luz (la cual llamaremos c) es constante para todos los observadores, de 300000Km/s aproximadamente.

El hecho de que c tenga el mismo valor para todos los observadores tiene serias implicaciones, tal y como descubrió el célebre científico Albert Einstein. Ilustrémoslo con un ejemplo:

Supongamos un tren que viaja a cierta velocidad (la llamaremos v) y un pasajero en su interior tiene una máquina capaz de lanzar un rayo de luz hacia las paredes del tren. Desde su perspectiva, el tren se encontraría en reposo, puesto que a su alrededor los muebles no se mueven de su sitio dentro del tren. Para esta persona los rayos de luz recorrerían las estancias del tren hasta golpear las paredes simultáneamente.

Ahora supongamos que una persona se encuentra situada fuera del tren y ve por la ventanilla este mismo hecho. Debido a que la velocidad de la luz es constante para cada observador, esta persona, (que desde su punto de vista el tren viaja a velocidad v) verá como el tren se acerca a uno de los rayos y se aleja del otro, ocasionando que, desde su punto de vista los rayos no lleguen a la vez a las paredes del tren. La única explicación posible a este fenómeno, es que el tiempo de ambos observadores es diferente por el mero hecho de viajar a velocidades diferentes. En concreto el tiempo pasa más despacio para los cuerpos que viajan a mayor velocidad, los cuales van como a cámara lenta. Esto puede parecer extraño en un principio, incluso contradictorio, pero innumerables experimentos lo han confirmado durante todo el siglo XX. La razón por la que no notamos este fenómeno en nuestra vida cotidiana es porque es necesario viajar a velocidades cercanas a las de la luz para que esta dilatación temporal sea notable.

De hecho la cosa no acaba aquí. Einstein también demostró que el espacio y el tiempo están relacionados y cubren físicamente el universo. No son meras magnitudes, sino que son dimensiones capaces de recorrerse, plegarse y deformarse. Es lo que se conoce como espacio-tiempo. En concreto, la masa y la energía son las responsables de su plegamiento, el cual obliga a los planetas a orbitar a sus estrellas.

Viajes en el tiempo.

Desde el punto de vista físico viajar en el tiempo significa recorrer el espacio- tiempo en esta dimensión, la del tiempo. Todos los cuerpos, por el mero hecho de estar rodeados del espacio-tiempo están viajando hacia el futuro, en concreto 1s hacia el futuro cada segundo que pasa. Las preguntas que merecen la pena hacerse son: ¿Es posible viajar más rápido hacia el futuro? ¿Se puede también viajar hacia el pasado?

En cuanto a los viajes hacia el futuro a mayor velocidad, la teoría de la relatividad especial de Einstein, la cual hemos expuesto un esbozo anteriormente, revela que físicamente es posible viajar hacia el futuro. Actualmente no tenemos la tecnología suficiente para ello, siendo los únicos obstáculos problemas logísticos e ingenieriles. Para viajar hacia el futuro sólo es necesario situarse cerca de un cuerpo muy masivo (como un agujero negro por ejemplo). Como hemos dicho antes, cerca de estos cuerpos, el espacio-tiempo se curva, y esto significa que allí el tiempo pasa más despacio. Una persona situada cerca de un agujero negro percibiría ir a cámara lenta, y con respecto a personas lejanas, su tiempo pasaría más despacio, envejecería más lento y en definitiva, viajaría a mayor velocidad hacia el futuro. Sin embargo, existe una forma más efectiva de viajar hacia el futuro. Se puede aprovechar la dilatación temporal antes descrita para viajar hacia el futuro. Lo único necesario es que una persona viaje a velocidades cercanas a las de la luz en un cohete todavía imposible de concebir. Esta persona empezará a notar los efectos de la dilatación temporal, su tiempo pasará más lento con respecto al resto. Cuanto más distancia recorra a estas velocidades, más lejos avanzará en el futuro. Podrían pasar unos años para esta persona dentro del cohete, mientras que para alguien en el exterior podrían pasar varias décadas.

Sin embargo, no hay buenas noticias sobre la posibilidad de viajar al pasado. A pesar de que las ecuaciones de la relatividad permiten la existencia de unos puentes en el espacio tiempo que podrían conectar dos regiones del espacio situadas en momentos distintos del tiempo (uno de ellos en el pasado, por ejemplo), llamados puentes de Einstein-Rossen o agujeros de gusano, se cree, que de existir, estos puentes serían extremadamente inestables y si cualquier cosa intenta entrar en ellos, estos colapsarían sin remedio. Además existe un problema muy grave con respecto a los viajes en el tiempo: las paradojas temporales. La más conocida es la paradoja del abuelo y muestra que, si una persona viajase al pasado y asesina a su abuelo cuando éste todavía era todavía un niño, el asesino no habría nacido nunca, puesto que habría sido imposible que sus padres nacieran. Entonces, ¿Quién ha matado al abuelo? Esta contradicción deja en entredicho los viajes al pasado. A pesar de que hay formas de resolver la paradoja, como que por cualquier motivo no puedas nunca alterar el pasado, el afamado científico Stephen Hawking postulaba que si esto fuera posible, deberíamos estar viendo visitantes del futuro en nuestra propia época, o registros arqueológicos o históricos donde se relataban visitas de viajeros temporales. Según Hawking, la inexistencia de estos relatos o registros demuestran que es imposible viajar al pasado.

Conclusiones finales.

En definitiva, según lo que conocemos actualmente del universo, la posibilidad de viajar hacia el futuro y admirar civilizaciones muy posteriores a la nuestra es posible. La única dificultad que existe es una dificultad técnica, sin embargo las dificultades de viajar al pasado son muy oscuras. Aun así quien sabe si dentro de cincuenta o cien años se descubren nuevas leyes de la física que hoy no podemos imaginar, quizá existen nuevas formas de evitar la paradoja del abuelo, pudiendo al fin visitar las pirámides de Egipto en su momento de gloria o vislumbrar faunas mesozoicas que hoy nos parecerían sacadas de un museo de paleontología.

Fuentes:

  • –  S. Hawking. Brevísima historia del tiempo (2005) capítulo 10.
  • –  B. Janssen, Breve repaso de la Relatividad Especial, Universidad de Granada(2005).
  • –  B. Janssen, Teoría de la relatividad general. Universidad de Granada.

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